En el marco de Actuar.IA 2026, el evento cumbre organizado por la Sociedad Argentina de Actuarios (SAAC) en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la Fundación Sociedades Digitales sentó su postura sobre la acelerada evolución de la Inteligencia Artificial y su impacto directo en el mercado laboral y la gestión de datos.
Durante su intervención, Sebastián Lorenzo, Presidente de la Fundación, advirtió que la fase de la «IA generativa» está dando paso rápidamente a una era mucho más disruptiva: la de los Agentes de IA y los robots humanoides.
La convergencia tecnológica y la amenaza laboral
Lorenzo fue categórico al describir el escenario a corto plazo: «Ya comenzamos a transitar el umbral de un conflicto laboral que en otros países está más avanzado. Una oficina puede generar hoy un equipo de seis o siete agentes de IA que trabajan e interactúan entre ellos de forma autónoma dentro de una computadora, resolviendo tareas que antes ocupaban a secretarios o asistentes».
Desde la Fundación Sociedades Digitales, se hizo un fuerte llamado de atención sobre la inminente llegada de los robots humanoides a la cotidianidad urbana. Con costos que ya descienden a la franja de los 20.000 a 30.000 euros, la convergencia entre la maquinaria física y la inteligencia artificial autónoma plantea un reemplazo ineludible de la mano de obra física.
«Lo que se pueda reemplazar con una máquina, se va a reemplazar. Es una noticia poco grata, pero es la realidad», afirmó Lorenzo.
Un llamado urgente a las centrales sindicales
Frente a este panorama, la Fundación propone que el debate pase de la mera adopción tecnológica a la reestructuración social y tributaria. Lorenzo instó a las centrales sindicales y organismos internacionales a discutir con urgencia:
- Impuestos a la robótica: La necesidad de gravar el uso de agentes y robots para compensar los aportes que dejan de percibir los sistemas de salud y seguridad social. «El robot no necesita hospital, pero ¿quién va a pagar el hospital si el robot reemplaza al trabajador?», cuestionó.
- Renta Universal Básica: La viabilidad de implementar un ingreso mínimo para la humanidad, financiado por la renta extraordinaria que generarán estos aparatos, un debate que ya impulsan figuras tecnológicas a nivel global pero que requiere definiciones políticas locales.
«Los datos son la nafta de la IA»: El mensaje para el sector asegurador
En un mensaje directo a los profesionales del sector asegurador y actuarial, el Presidente de la Fundación desmitificó el rol del hardware y el software (actualmente dominados por potencias extranjeras y programadores) para poner el foco en el verdadero activo de las compañías: la información.
Para que el sector pueda aprovechar la IA, Lorenzo dejó una recomendación técnica fundamental:
- Higiene de Datos: Es imperativo abandonar bases de datos fragmentadas (cuadernos, planillas sueltas de Excel) y proceder a un ordenamiento estricto.
- Preparación: «Este es el momento de tomarse el tiempo para ordenar las bases. Hay que tener una higiene perfecta con los datos para cuando llegue el momento de la implementación fina de la IA, uno ya esté fuerte», concluyó.
La Fundación Sociedades Digitales compartió este panel de debate con referentes internacionales de la talla de Gabriela Diéguez (Milliman / Society of Actuaries, EE.UU.), Leonardo Dufour (SCOR / SAAC) y Federico Tassara (Munich Re, España), consolidando el compromiso de la institución por aportar una mirada crítica, social y humanista a la transformación digital del sector productivo.







