{"id":3261,"date":"2025-12-05T18:00:00","date_gmt":"2025-12-05T21:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/?p=3261"},"modified":"2025-12-08T16:41:44","modified_gmt":"2025-12-08T19:41:44","slug":"guia-infantil-para-el-nuevo-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/2025\/12\/05\/guia-infantil-para-el-nuevo-mundo\/","title":{"rendered":"Gu\u00eda infantil para el nuevo mundo"},"content":{"rendered":"\n<p><em><a href=\"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/matias-dalla-fontana\/\" title=\"\">Por Mat\u00edas Dalla Fontana<\/a> (*)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La\u00a0<strong>Inteligencia Artificial<\/strong>\u00a0se\u00f1ala un umbral a otro nuevo mundo, un ecosistema que \u00absemblanteamos\u00bb temerosos. El catalejo de nuestros marcos de comprensi\u00f3n nos devuelve, invertidas, aceleradas corrientes an\u00edmicas propias y una nublada fusi\u00f3n de horizontes. La experiencia fundamental es darnos cuenta de que ludopat\u00edas, pornograf\u00eda accesible en el albor de la pubertad, destrucci\u00f3n de ciertos trabajos, coexisten con una historia de la t\u00e9cnica imposible de detener.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos luchar ante nuevos enemigos por un orden que equilibre la defensa de la vida humana con la generaci\u00f3n sostenible de riquezas, un humanismo sist\u00e9mico amigo de la vida. \u00bfNos asusta el nuevo mundo que avizoramos desde el \u00abpuerto de C\u00e1diz\u00bb de nuestra contemplaci\u00f3n? Claro, las principales potencias de la tierra han reconocido oficialmente que asistimos a una guerra cognitiva. Lo desconocido despunta defensas para conjurar ansiedades esquizo-paranoides muy primarias. Pero tenemos certezas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Certezas y verdades transhist\u00f3ricas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Una certeza cultural: en alg\u00fan rinc\u00f3n de la Catedral de Sevilla, entre la tumba de Crist\u00f3bal Col\u00f3n y el majestuoso \u00f3rgano central, se yergue tierna y valiente la advocaci\u00f3n de la Virgen de la Estrella. Porta en una de sus manos una estrella de ocho puntas, gu\u00eda simb\u00f3lica para navegantes. En la otra mano alza al ni\u00f1o, que juega con uno de sus propios pies regordetes, toc\u00e1ndose los deditos. Entre capas de mestizaje de la bravura mud\u00e9jar con la serena inquietud del gesto renacentista, asoma la funci\u00f3n de Mar\u00eda intercesora. \u00bfReside el norte en la estrella o en la misma ni\u00f1ez, para conducirnos en el caos?<\/p>\n\n\n\n<p>Una certeza cient\u00edfica. Castellani tomaba de Von Monakoff una m\u00e1xima ir\u00f3nica y eficaz: \u00aben psicolog\u00eda, lo que no es tan viejo como el mundo, es falso\u00bb. De la misma manera, decimos que los mitos griegos -Eros, la caverna, Edipo, el hilo de Ariadna, etc.- portan verdades transhist\u00f3ricas que ordenan l\u00f3gicamente el modo de atravesar la angustia. En este registro de apelaci\u00f3n a lo originario y sencillo, pareci\u00f3 justamente reaccionar J\u00fcrgen Schmidhuber, pionero de los desarrollos de inteligencia artificial, aprendizaje profundo y redes neuronales, en una reciente conferencia, cuando un ni\u00f1o lo inquiri\u00f3 sobre las posibles vocaciones que le convendr\u00eda optar en su porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El cient\u00edfico respondi\u00f3 que, lo que est\u00e1 yendo bien en cuanto a la IA es\u2026 \u00ablo que depende detr\u00e1s de la pantalla, (pero) lo que no funciona para nada, es la IA en el mundo f\u00edsico\u2026 no existe ning\u00fan robot que sepa hacer con la pelota lo que un ni\u00f1o de 9 a\u00f1os\u2026 hacer cosas con las manos\u2026\u00bb Y sugiri\u00f3 al ni\u00f1o: \u00ab\u2026intenta ir a una escuela donde no se pasen por el forro las clases de educaci\u00f3n f\u00edsica\u2026 es alucinante lo milagrosa que es la mano.\u00bb Hay que escuchar las alertas, no de los contrarios a la tecnolog\u00eda, sino de los propios adalides de la I.A, escucharlos en sus inseguridades confesas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este caso Schmidhuber, reenv\u00eda al ni\u00f1o al campo de batalla seguro del juego f\u00edsico, rematando: \u00abLo que nos queda es lo espec\u00edficamente humano: es decir interactuar los unos con los otros\u2026\u00bb En este tiempo, un viso de objetividad ante el dilema de tecnolog\u00eda y ataque a la biolog\u00eda, lo puede aportar el dato preclaro de la Ni\u00f1ez. Habr\u00e1 que ver en qu\u00e9 medida en una naci\u00f3n, tecnolog\u00eda amalgamada con finanzas, agreden ese n\u00facleo b\u00e1sico, o bien le permiten evolucionar en libertad. No debemos sucumbir a la ilusi\u00f3n de pretender controlarlo todo, existe una cuota de azar y la vida pareciera tener su propio plan. Se trata simplemente de no agredir lo vital en su concepci\u00f3n y despliegue.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos hacer que la Inteligencia artificial haga accesibles, en lugares remotos y vulnerables, propuestas que mejoren los h\u00e1bitos de salud de la poblaci\u00f3n -proveyendo orientaci\u00f3n psicol\u00f3gica, nutricional, rutinas de actividades f\u00edsica-, propiciando externalidades positivas al conjunto de la econom\u00eda. Pero debemos eludir el riesgo de que los ni\u00f1os opten por dispositivos en lugar de andar en bici, trepar a un naranjo, arrojar piedras al r\u00edo, o jugar a las escondidas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El concepto de \u00abdesincrustaci\u00f3n\u00bb<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Karl Polanyi establece el concepto de \u00abdesincrustaci\u00f3n\u00bb al describir c\u00f3mo la econom\u00eda de mercado se separa, en cierto momento transformador, de la sociedad general, deslig\u00e1ndose de sus anclajes \u00e9ticos. Hoy, podemos parafrasear, asistimos a una \u00abdesincrustaci\u00f3n secundaria\u00bb, por parte de la tecnolog\u00eda respecto de la felicidad de la sociedad. Este distanciamiento abisal de dinero, sociedad y t\u00e9cnica, es el que llev\u00f3 a Oppenheimer a arrepentirse en el furtivo instante en que vio, traum\u00e1ticamente angustiado, el primer ensayo de la bomba nuclear inventada por \u00e9l mismo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"870\" height=\"580\" src=\"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/A8q0Dp8Wf_870x580__1.jpg\" alt=\"Imagen ilustrativa. Fuente: El Litoral\" class=\"wp-image-3262\" srcset=\"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/A8q0Dp8Wf_870x580__1.jpg 870w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/A8q0Dp8Wf_870x580__1-300x200.jpg 300w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/A8q0Dp8Wf_870x580__1-768x512.jpg 768w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/A8q0Dp8Wf_870x580__1-672x448.jpg 672w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/A8q0Dp8Wf_870x580__1-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sabemos que no podemos ser testigos mudos cuando el escenario actual es intr\u00ednsecamente inestable para la vida: es inminente una crisis que a\u00fana colapso ambiental, epidemia de trastornos de salud mental e ingobernabilidad. Pensadores de renombre mundial dedicados a caracterizar el cuadro de situaci\u00f3n que la I. A. implica para la humanidad, se\u00f1alan con solvencia erudita transformaciones en curso, indicando la necesidad de transparencia, de impedir monopolios, de usos benevolentes de la informaci\u00f3n personal, de una mutualidad de control entre la circulaci\u00f3n de datos entre personas y empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la tara en sus modos de presentar el mapa de la \u00e9poca, es que dejan traslucir muchas veces una cierta irreversibilidad en el curso de la historia. Asumiendo como inexorable un destino de irrelevancia y obsolescencia para el mismo ser humano. En esta defecci\u00f3n no difieren de los Sofistas de la Grecia antigua, argumentando er\u00edsticamente, pero sin estar al servicio de una verdad que perfeccione el curso de la vida humana. Una cient\u00edfica transhumanista llega a afirmar que \u00abestamos creando a dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conductas preventivas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Con m\u00e1s sobriedad y sin deponer nuestro deber de lucha por una narraci\u00f3n moral a la altura, podemos crear empresas que, por ejemplo, en el campo de la salud, no solamente resuelvan con calidad necesidades asistenciales del sistema y en el mismo accionar, impacten en la salud de la poblaci\u00f3n descentralizando a trav\u00e9s del uso de tecnolog\u00edas, modos de vivir simples m\u00e1s integrales. Muchas veces se habla de la crisis del sistema de salud y est\u00e1 bien asumir la insostenibilidad de algunos procesos ineficientes. Pero no siempre se nutre el di\u00e1logo entre especialistas en salud, de perspectivas laterales que habiliten soluciones eficientes: a saber, aumentar la permanencia de los chicos en los clubes es incidir directamente en la baja de much\u00edsimos costos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo del uso de la tecnolog\u00eda es abonando conductas preventivas, evitando agravamientos de la epidemia de depresi\u00f3n en curso en argentina, enfermedad que afecta la productividad de las empresas, aumenta ausentismos, o deriva necesariamente en costosas internaciones evitables. Es decir, en l\u00ednea con la \u00abAlgoretica\u00bb a la que convocaba Francisco, gestar iniciativas que provean tratamientos al sistema de salud, pero tambi\u00e9n inciden en los h\u00e1bitos, en una continuidad de cuidados sanitarios en instancias preventivas, terap\u00e9uticas y culturales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un nuevo tipo de liderazgo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>L\u00f3gicamente esto requiere un tipo de liderazgo con una comprensi\u00f3n m\u00e1s abarcativa de la policrisis que navegamos. No se trata de idealismos o fugas hacia adelante, sino de paradigmas proactivos en la organizaci\u00f3n empresarial, que se sientan parte de la sustentabilidad de la democracia, porque vamos en el mismo barco. Vale citar como modelo el caso de Enrique Shaw, empresario industrial argentino cuyo proceso de canonizaci\u00f3n inst\u00f3 el Papa Francisco reconociendo sus \u00abvirtudes heroicas\u00bb en raz\u00f3n de su compromiso con armonizar la Doctrina Social de la Iglesia con la gesti\u00f3n en su empresa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin esta nueva mentalidad sist\u00e9mica en los decisores, se habilita a que en el campo de la salud, por ejemplo, cualquier empresa de auditor\u00eda de vieja usanza recomiende a un pol\u00edtico o decisor \u00abgastar menos\u00bb en abordajes de salud mental, lo que puede estar simult\u00e1neamente empeorando la capacidad del recurso policial, potenciando as\u00ed una crisis de seguridad, que termine saliendo much\u00edsimo m\u00e1s caro al sistema. Tal cual ha hecho p\u00fablico un estudio aparecido en la prestigiosa revista cient\u00edfica The lancet, cada d\u00f3lar invertido en la ampliaci\u00f3n del tratamiento de la depresi\u00f3n y la ansiedad rinde 4 (cuatro) en mejora de la salud y la capacidad de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>El desorden es costoso y se requiere una actitud regida por principios precautorios, no podemos permitir amos an\u00f3nimos totalmente desregulados. Regular en todo sistema vivo, como puede ser un estado o una persona, significa la tarea estructurante de dome\u00f1amiento de: primero los contenidos, segundo las energ\u00edas y tercero -cosa no menos esencial- los tiempos. En este \u00faltimo punto, connotamos \u00abno arrebatar el asado\u00bb, es decir, los ritmos con que se comportan los sistemas. A fines del siglo XIX e inicios del XX ocurre una an\u00e9cdota de valor epistemol\u00f3gico sumamente interesante.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Sigmund Freud cimentaba los pilares de su teor\u00eda del aparato ps\u00edquico, desentra\u00f1aba en la realidad cl\u00ednica que justamente, el ritmo de la pulsi\u00f3n -la energ\u00eda-, es fundamental en cuanto explica c\u00f3mo las fuerzas an\u00edmicas empujan, con una cierta puntuaci\u00f3n o pulsaci\u00f3n interna, en el comportamiento. Esto es patente en los ritmos del amamantamiento, con los cuales el deseo materno va apuntalando la maravilla del suceder ps\u00edquico del beb\u00e9. Lo anecd\u00f3tico es que, en otra latitud, sin conocerse con Freud en lo m\u00e1s m\u00ednimo, Iuri Tinianov lideraba el formalismo ruso en la teor\u00eda literaria y consideraba el ritmo como un factor constructivo fundamental del verso, tanto que directamente, seg\u00fan esta escuela, el ritmo es lo que hace que la poes\u00eda sea poes\u00eda. Se trata de regular soberanamente los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Liderazgos no integrales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En lo institucional es un principio \u00ednsito en el reciente paradigma del anclaje, sugerido, por ejemplo, por el Ministro de la Corte Argentina, Dr. Lorenzetti, que establece como un posible justo medio, entre la precauci\u00f3n de evitar los da\u00f1os que la hiperaceleraci\u00f3n entra\u00f1a, pero sin detener la innovaci\u00f3n virtuosa que incentive la inversi\u00f3n. Esto comporta virtudes sist\u00e9micas, evita una legislaci\u00f3n a la carta de los poderosos y al mismo tiempo habilita el progreso sostenible: \u00abNo se trata de prohibir ni de dejar avanzar sin control, sino de hacerlo m\u00e1s despacio. Si el proceso es m\u00e1s lento, permite ir probando, corrigiendo, y evitando da\u00f1os\u00bb, plantea en un podcast de su autor\u00eda que aborda estos temas verdaderamente cruciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Debe alertarnos el ascenso de liderazgos no integrales, casi antihumanos que, con temples fl\u00e1cidos y almas peque\u00f1as, inundan de resentimiento las interacciones y algoritmos, muchas veces sembrando que 2+2 es igual a 5, que el calentamiento global no existe o que la justicia social no conforma un valor universal. Amelia Podetti, excelsa fil\u00f3sofa argentina, fuente de inspiraci\u00f3n de&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/www.ellitoral.com\/index.php\/temas\/Papa-Francisco\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Francisco<\/a><\/strong>, caracteriz\u00f3 notablemente a los que ella llam\u00f3 \u00ablos fil\u00f3sofos de la comunidad disociada\u00bb, aquellos que basculan fallidamente entre ideas polvorientas ya, en la neblina de la guerra del hombre contra el hombre -del pensar de Hobbes- y la guerra de capital contra trabajador -del pensar de Marx. Podetti hace el aporte superior, a partir de la irrupci\u00f3n de Am\u00e9rica en la historia, del principio de la comunidad como armonizador de una nueva modernidad del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>La rentabilidad como meta -sumamente leg\u00edtima- no puede contradecir los mecanismos de una democracia participativa, con acceso a la educaci\u00f3n con movilidad social realmente abierta. Son las naciones con capas medias educadas las que potencian sistemas de investigaci\u00f3n y desarrollo en los cuales enra\u00edzan empresas de mayor eficiencia. El aborto de estas instancias deriva necesariamente en sinarquias que se imponen relativizando el valor de la vida, engendrando monstruos.<\/p>\n\n\n\n<p>Eis Egon analiza en su conspicua obra \u00abLa ilusi\u00f3n de la seguridad\u00bb el destino de baluartes, fortificaciones y sistemas de defensa que distintas civilizaciones edificaron como dise\u00f1o para ofrecer seguridad inquebrantable, pero sucumbieron postreramente a la p\u00f3mez de la corrupci\u00f3n y el tiempo. El ideal megal\u00f3mano no puede sostenerse, porque no existe en lo real la seguridad absoluta, como lo demuestran ejemplos hist\u00f3ricos, desde la Muralla China hasta la L\u00ednea Maginot. Finalmente, se confirma eso de que \u00ablos pueblos son como el agua.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo que hay que hacer<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Nosotros tenemos que seguir haciendo lo que tenemos que hacer, me dec\u00eda un viejo formador cuyo consejo me resultar\u00e1 indeleble. Los que hemos jugado deportes de combate grupal -y el rugby lo es- aprendemos que el juego sigue m\u00e1s all\u00e1 de la cancha y m\u00e1s all\u00e1 del pitazo final de un partido. Demanda un trabajo de auriga en desequilibrio constante de energ\u00edas. Puesto este saber en el campo de las organizaciones, es determinante comprender por lo menos algunas de las claves del ejercicio del liderazgo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"870\" height=\"580\" src=\"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/i5XGd8lZv_870x580__1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3264\" srcset=\"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/i5XGd8lZv_870x580__1.jpg 870w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/i5XGd8lZv_870x580__1-300x200.jpg 300w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/i5XGd8lZv_870x580__1-768x512.jpg 768w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/i5XGd8lZv_870x580__1-672x448.jpg 672w, https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/i5XGd8lZv_870x580__1-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo primero, la acci\u00f3n solidaria: se trata de servir, esto es, en relaci\u00f3n con la empresa que se proponga, enrolarse en una posici\u00f3n de ir a dar, antes que a sacar. Lo segundo, la inteligencia artificial no cura, ni curar\u00e1, pero tampoco existe como un \u00abmal en s\u00ed\u00bb, sino que puede integrarse, hibridada, a procesos que en la medida en que abarquen intr\u00ednsecamente cuerpo, mente y esp\u00edritu, dotar\u00e1n de integralidad a la salud humana. La I. A. no es la salud, as\u00ed como el instrumento no es la m\u00fasica, en definitiva, estar\u00e1 calificada por el cumplimiento mejor o peor de su finalidad. Tal cual expresa Borges \u00abte puede matar una guitarra\u2026\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 confrontado primariamente, es la vida misma, ya no la psicolog\u00eda o las instituciones. Un ni\u00f1o que juega en encuentro f\u00edsico con otros desenvolviendo su biolog\u00eda y su alma, ya es una batalla ganada a la enfermedad. Tercero, desde el m\u00e1s peque\u00f1o emprendimiento hasta la mega corporaci\u00f3n, conducir es tener el arrojo de anunciar a los otros con objetividad una tierra de mayor esperanza hasta la cual partir. Cuarto, conducir lo chiquito para conducir lo grande, es nuclear estar en el microcosmos y es nuclear el macro, recordando acaso aquellos vers\u00edculos en Mateo: \u00abSi no cambian y no se hacen como los ni\u00f1os, no entrar\u00e1n en el Reino.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Nota publicada originalmente en <a href=\"https:\/\/www.ellitoral.com\/opinion\/juegos-infancia-internet-inteligencia-artificial_0_3fdnRt6IDu.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">El Litoral <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La\u00a0Inteligencia Artificial\u00a0se\u00f1ala un umbral a otro nuevo mundo, un ecosistema que \u00absemblanteamos\u00bb temerosos. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3263,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-3261","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inteligencia-artificial"],"aioseo_notices":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1.jpg",1300,655,false],"thumbnail":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-300x151.jpg",300,151,true],"medium_large":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-768x387.jpg",768,387,true],"large":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-1024x516.jpg",1024,516,true],"1536x1536":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1.jpg",1300,655,false],"2048x2048":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1.jpg",1300,655,false],"post-thumbnail":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-672x339.jpg",672,339,true],"kleo-full-width":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-1038x523.jpg",1038,523,true],"kleo-post-gallery":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-480x270.jpg",480,270,true],"kleo-post-grid":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-480x242.jpg",480,242,true],"kleo-post-small-thumb":["https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/yP5erk-Fw_1300x655__1-480x270.jpg",480,270,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Fundaci\u00f3n Sociedades Digitales","author_link":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/author\/admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"La\u00a0Inteligencia Artificial\u00a0se\u00f1ala un umbral a otro nuevo mundo, un ecosistema que \"semblanteamos\" temerosos.","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3261"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3261\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3265,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3261\/revisions\/3265"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sociedadesdigitales.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}